Supervisor y Agente
Especial Allen Brantley.
"LA CRUELDAD
HACIA LOS ANIMALES NO ES UNA VÁLVULA
DE ESCAPE INOFENSIVA EN UN INDIVIDUO SANO...ES UNA
SEÑAL DE ALARMA"
( Supervisor y Agente Especial del FBI Allen Brantley.)
Durante todo el año
pasado los proteccionistas estuvimos
informando de algo que cada día veíamos mas y nos llamaba
más la atención: la violencia que se estaba generando hacia
los animales.
Algo que realmente nos preocupaba era que nuestras
denuncias fueran vistas por personas, profesionales, legisladores
y comunicadores como un delito menor ya que esto estaba
indicando un síntoma de violencia en aumento en nuestra sociedad.
La violencia hacia las personas (maltratos en mujeres y niños)
y la saturación del sistema judicial y penal, son argumentos
habituales para negar mayor implicación en la lucha contra la
violencia hacia los animales. Tomar más en serio la violencia
hacia los animales, supone por tanto un beneficio en la lucha
contra la violencia hacia las personas:
1. El abuso hacia los animales puede indicar que existe un
problema más profundo: los niños que abusan de los animales
pueden vivir en situaciones de abuso y pueden estarse
graduando en la violencia hacia las personas.
2. La crueldad hacia los animales puede ser el único signo
visible de una familia donde existe abuso: mientras el abuso
hacia los niños y las mujeres suele ocurrir en privado, el abuso
hacia los animales suele cometerse de forma abierta.
3. Los testigos o víctimas de la violencia hacia los animales y
las personas suelen hablar más fácilmente sobre el abuso hacia
los animales: esto comienza un dialogo con las autoridades que
puede conducir a descubrir al responsable de la violencia
a las personas.
4. La violencia es violencia: una persona que abusa de los
animales no tiene empatía hacia otros seres vivos y tiene el
riesgo de generar violencia hacia las personas.
5. El sistema judicial que sufre una sobrecarga de trabajo
no considera la crueldad animal como una prioridad frente
a los casos de asesinato, violación, maltratos y otros crímenes
violentos: el tratamiento eficaz de la crueldad hacia los animales
por la policía, fiscales y jueces puede representar la diferencia
entre controlar la violencia o dejar que siga creciendo.
6. El procesamiento no es suficiente: el tratamiento y
monitorización también son cruciales para romper el ciclo de la
violencia. Los programas de apoyo psicológico pueden ayudar
a reconocer y/o mejorar otras formas de violencia. Los
programas innovadores que utilizan la interacción con los
animales pueden ofrecer tratamiento a delincuentes juveniles
de manera que aprendan a generar empatía, confianza y
habilidad para comunicarse de forma no violenta.
La literatura psicológica, sociológica y criminológica extranjera
ha estado analizando la idea de que el maltrato a los animales
está íntimamente vinculado a la violencia interpersonal. Según
estos estudios, que se vienen realizando desde hace más de
treinta años, la gran mayoría de los abusadores comparten
una historia de castigo parental brutal y rechazo, crueldad
hacia los animales y violencia contra personas.
El psiquiatra Alan Felthous, junto con otros colegas, ha
identificado una tríada constituida por el abuso físico por
parte de los padres, crueldad hacia los animales y violencia
hacia las personas. En gran parte, los estudios basados en
el abuso animal y criminología adulta, muestran que las
primeras instancias de crueldad hacia los animales tienen
lugar temprano en la vida del abusador.
En casos de crueldad animal intencional, las ofensas más
comunes incluyen balear, pegar, patear, acuchillar, tirar,
quemar, ahogar, colgar, envenenar, abusar sexualmente
y/o mutilar a los animales.
En base a lo descripto, queda claro que las mascotas juegan
un importante rol en la vida de las personas.
Lamentablemente, según lo investigado, la conexión que
existe entre el abuso de los animales y la violencia humana,
es un tema desconocido para muchos.
Algunas de las denuncias recibidas el año pasado en las
protectoras locales
Perros quemados con acido, atados a la vía del tren,
degollados, ahogados, violados, embolsados vivos, colgados
y un sinfín de casos y denuncias imposibles de creer que
puedan pasar en nuestra sociedad.
Fuente: CPCA
Informe del FBI sobre crueldad contra los animales.
En los
últimos 18 meses hemos visto siete tiroteos en escuelas: en cada uno,
hemos aprendido que los perpetradores de estos crímenes habían abusado,
torturado y matado animales antes de accionar sobre víctimas humanas.
El FBI usa reportes de crueldad animal para analizar del potencial de
los sospechados como criminales violentos.
Maestros, padres y estudiantes son advertidos y entrenados para buscar
síntomas de alarma. De hecho, el Departamento de Educación de Estados
Unidos, publica un panfleto, donde se coloca la crueldad contra los
animales, como un síntoma de advertencia de un joven potencialmente
peligroso…
En
1993, el Congreso Nacional PTA estableció:” Los niños entrenados para
extender la justicia, bondad y compasión para con los animales, se
vuelven mas justos, bondadosos y considerados en sus relaciones con el
prójimo. El entrenamiento del carácter en éstas líneas, dará como
resultado seres con una afinidad más amplia con los demás, más humanos,
más apegados a las leyes, en síntesis, ciudadanos más valiosos…”
Mayo
de 1988/Springfield, Oregon:
Kip
Kinkel mató a sus padres y dos compañeros de clase e hirió a otros22.
Tenía una historia de crímenes de animales y tortura, alardeaba de haber
“volado” una vaca, matado gatos y ardillas, introduciendo petardos en
sus bocas.
Marzo 1998/Jonesboro, Ark.: Mitchell Johnson y Andrew Golden mataron a
tiros cuatro estudiantes y un maestro. Un amigo dijo que Andrew, mataba
de tanto en tanto, algún perro con un rifle calibre22.
Diciembre 1997/West Paducah, Ky.: Michael Carneal disparó y mató a tres
compañeros de clase mientras estaban rezando. Le había comentado a sus
amigos, que había quemado un gato en una hoguera.
Octubre 1997/Pearl, Miss.: Luke Woodham apuñaló a su madre hasta
matarla, luego mató a disparos a dos compañeros de clase e hirió a
muchos otros. En su diario había escrito que con un amigo, habían
apaleado, quemado y torturado a su perro, Sparkle, hasta matarlo.
Abuso
humano y abuso animal: copartícipes de un crimen.
Los
actos de violencia contra los animales ha sido largamente reconocidos
como indicadores de una peligrosa psicopatía que no termina con los
animales en sí mismos.
“Cualquiera que ha sido acostumbrado a cuidar de la vida de cualquier
criatura viviente tiene una chance despreciable de arribar a la idea de
que la vida humana es despreciable”, escribió el Dr. Albert Schweitzer.
De
acuerdo a Robert Ressler, quien diseñó los perfiles de los asesinos
seriales para el FBI: “Los asesinos seriales…muy a menudo, comienzan
matando y torturando animales, cuando eran niños”.
Estos
estudios han convencido a los sociólogos, los hacedores de leyes y las
cortes, que los actos de crueldad contra los animales deben merecer
nuestra atención. Estos deben ser los primeros síntomas de una patología
violenta, que incluya víctimas humanas.
El
abuso animal es no sólo el resultado de un defecto menor de la
personalidad del abusador, sino un síntoma de un profundo disturbio
mental.
Las
investigaciones de la psicología y la criminalística muestran que los
que cometieron actos de crueldad contra los animales no paran ahí,
muchos de ellos agraden a otros seres humanos.
El FBI
ha encontrado que la historia de la crueldad contra animales es uno de
los rasgos que regularmente aparecen en sus computadoras, cuando revisan
los antecedentes de violadores ó asesinos seriales. Además el Manual de
Psiquiatría y Desórdenes Emocionales lista la crueldad contra los
animales como un criterio de diagnóstico para los desórdenes de
conducta.[1]
Los estudios han mostrado que los criminales violentos y agresivos son
más propensos de niños a haber abusado de los animales, que los
criminales considerados no agresivos.
[2]
Un
examen a pacientes psiquiátricos que han repetidamente torturado gatos y
perros, encontró que todos ellos tenían altos niveles de agresión contra
la gente, como por ejemplo, un paciente que había asesinado un niño. [3]
Para los investigadores, una fascinación con la crueldad por los
animales, es una bandera roja en las vidas de los violadores y asesinos
seriales. [4] Dijo Robert Ressler, fundador de la Unidad de Ciencias del
comportamiento del FBI: “ Estos eran niños que nunca aprendieron que
está muy mal arrancarle los ojos a un perrito”.[5]
La
historia está repleta con notorios ejemplos: Patrik Cerril, que mató 14
compañeros de trabajo en una oficina de correos y luego se suicidó,
hostigaba a su perro a atacar y mutilar otras mascotas. [6]
Earl Kenneth Shirner, quien violó, acuchilló y mutiló a un niño de 7
años, era conocido en su vecindario por colocar petardos en el recto de
los perros y ahorcar gatos .[7]
Brenda Spencer, quien le prendió fuego a una escuela en San Diego,
matando dos niños y lastimando a otros nueve, había abusado de perros y
gatos.
Frecuentemente les prendía fuego la cola .[8]
Albert
DeSalvo,
el
“estrangulador de Boston”, que mató 13 mujeres, en su juventud, atrapaba
perros y gatos y luego de colocarlos en grúas para naranjas, les tiraba
flechas que atravesaban las cajas .[9]
Carroll Edward Cole, ejecutado por 5 de los 35 homicidios de que fue
acusado, dijo que su primer acto de violencia, fue cuando niño, había
estrangulado un perrito.[10]
En
1987, tres estudiantes de secundaria fueron culpados de golpear a un
compañero de clase hasta matarlo Todos ellos tenían repetidos actos de
mutilación de animales, varios años antes. Uno de ellos confesó haber
matado tantos gatos, que había perdido la cuenta.[11]
Dos hermanos que mataron a sus padres le habían contado previamente a
sus compañeros de clase, que habían decapitado un gato.[12]
El asesino serial Jeffrey Dahmer había “empalado” cabezas de perros,
gatos y ranas.[13]
Más recientemente, Kip Kinkel en Springfield, Ore., y Luke Woodham, 16,
en Pearl, Miss., dos asesinos de 15 años, torturaban animales antes de
tirotear borrachos.[14]
Los estudiantes de Columbine High School Eric Harris y Dylan Klebold,
que dispararon y mataron a 12 compañeros de clase, antes de dispararse a
sí mismos, se ufanaban de haber mutilado animales de sus amigos.[15]
“ Hay
algo en común a todos los tiradores de los últimos años”, dijo el Dr.
Harold S. Koplewicz, director del Centro de Estudios de la Niñez, en la
Universidad de New York.
“ Tenemos jóvenes que tienen síntomas de agresión hacia sus pares, un
interés por el fuego, crueldad contra los animales, aislamiento social,
y muchos signos de alerta que las escuelas han ignorado” .[16]
Tristemente, mucha de la violencia infantil de estos criminales no ha
sido examinada, hasta que se volvió en contra de los humanos. La
antropóloga Margaret Mead dice “ una de las cosas más peligrosas que le
puede suceder a un niño es matar ó torturar a un animal y cargar con
ello” .[17]
Debido
a que el abuso doméstico está dirigido al más desvalido, el abuso animal
y el abuso de los niños a menudo van de la mano. Los padres que niegan
al animal la necesidad de un cuidado apropiado ó abusan de animales,
también abusan ó descuidan a sus propios hijos.
Algunos adultos abusivos, saben muy bien que serán mas reprochados por
abusar de un niño en público que por abusar de un animal. En el 88% de
57 familias de New Jersey, que fueran tratadas por abuso de infantes,
los animales de la casa eran abusados. [18]
De 23
familias británicas, con historia de negligencia con animales, el 83%
habían sido identificadas por los expertos, como riesgosas por abuso ó
negligencia.[19]
Un
estudio de mujeres golpeadas, muestra que el 57% decía que sus parejas
maltrataban ó mataban animales. Una de cada cuatro, decía que se
quedaban con el golpeador, por miedo a dejar sus mascotas con ellos.[20]
Mientras que el abuso de animales es un importante signo de abuso de
niños, el padre no es siempre quien hostiga al animal. Los niños que
abusan de los animales, tal vez, repitan la lección aprendida en casa; y
como sus padres, respondan a la angustia y a la frustración con la
violencia. Su violencia es dirigida al único ser de la familia mas
vulnerable que ellos mismos: el animal.
Un
experto dijo: “ Los niños de hogares violentos se caracterizan
por…frecuentemente participar en apuñalamientos ó golpizas”, en los
cuales pueden mutilar ó matar un animal. Seguramente, la violencia
doméstica es la base más común para la crueldad infantil, contra los
animales.[21]
Es una
creencia compartida entre psicólogos…que la crueldad contra los animales
es uno de los mejores ejemplos de la continuidad de las perturbaciones
psicológicas de la niñez a la adultez. En breve, un proceso para el
diagnóstico, que evalúe la crueldad animal infantil, tendrá que ser bien
estudiado, y debe hacerse en conjunto con el Colegio de Medicina
Veterinaria de la Universidad de Cornell.[22]
Escuelas, padres, comunidades y cortes que consideran el abuso animal
como “un crimen menor” están ignorando UNA BOMBA DE TIEMPO.
No
así, las comunidades que tengan penas severas para los abusadores de
animales; examinen a las familias, buscando otros signos de violencia, y
requiriendo intensivamente, un consultor para los perpetradores.
Las comunidades deben reconocer que el abuso de CUALQUIER ser viviente
es inaceptable y nos pone en peligro a todos.
En
1993, California fue el primer estado en pasar a ley, la requisitoria de
oficiales de control animal, para reportar abuso infantil.
El
reporte de abusos, ya está en las legislaciones de Connecticut, y
Washington, D.C. Una legislación similar, fue introducida en Florida. El
abuso de las mascotas es una señal de alarma del abuso a los miembros de
“dos piernas” de la familia, dice el representante Steve Effman. “ No
podemos enfrentar la ignorancia de esta conexión nunca más” .[23]
Después de un extensivo estudio de los lazos entre el abuso animal y el
abuso humano, dos expertos concluyeron: “ La evolución de una mayor
gentil y benigna relación en la sociedad humana, debe, entonces, estar
ayudada por nuestra promoción de una más positiva y nutriente ética
entre los niños y los animales” .(24)
Referencias
[1]Daniel Goleman, 'Child's love of cruelty may hint at the future
killer', The New York Times, 7 Aug. 1991.
[2]'Animal abuse forecast of violence', New Orleans Times-Picayune,
1 Jan. 1987.
[3]Alan R. Felthous, 'Aggression against cats, dogs, and people',
Child Psychiatry and Human Development, 10 (1980), 169-177.
[4]Goleman.
[5]Robert Ressler, quoted in 'Animal cruelty may be a
warning',
Washington Times, 23 June 1998.
[6]International Association of Chiefs of Police, The Training Key,
No. 392, 1989.
[7]The Animals' Voice, Fall 1990.
[8]The Humane Society News, Summer 1986.
[9]International Association of Chiefs of Police.
[10]Ibid.
[11]Ibid.
[12]Lorraine Adams, 'Too close for comfort', The
Washington Post,
4 Apr. 1995.
[13]Goleman.
[14]Deborah Sharp, 'Animal abuse will often cross species lines', USA
Today, 28 Apr. 2000.
[15]Mitchell Zuckoff, 'Loners drew little notice', Boston Globe,
22 Apr. 1999.
[16]Ethan Bronner, 'Experts urge swift action to fight depression and
aggression', The New York Times, p. A21.
[17]Margaret Mead, Ph.D, 'Cultural factors in the cause and prevention
of pathological homicide', Bulletin in the Menninger Clinic, No.
28 (1964), pp. 11-22.
[18]Elizabeth DeViney, Jeffrey Dickert, and Randall Lockwood, 'The care
of pets Within child-abusing families', International Journal for the
Study of Animal Problems, 4 (1983) 321-329.
[19]'Child abuse and cruelty to animals', Washington Humane Society.
[20]Sharp.
[21]Cornell University College of Veterinary Medicine, Animal Health
Newsletter, Nov. 1994.
[22]Ibid.
[23]Sharp.
[24]Stephen R. Kellert, Ph.D., and Alan R. Felthous, M.D., 'Childhood
cruelty toward animals among criminals and noncriminals', Archives of
General Psychiatry, Nov. 1983.
Links relacionados:
http://www.minoriasorda.com/modules.php?name=News&file=article&sid=5185
http://www.vet-uy.com/articulos/artic_ba/008/ba008.htm
http://www.gevha.com/index.php?option=content&task=view&id=5
http://www.gevha.com/index.php?option=content&task=view&id=16&Itemid=2
http://www.gevha.com/index.php?option=content&task=view&id=268&Itemid=2
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